El gobierno chino ha pedido ayuda urgente a la comunidad internacional. El terremoto que ha destrozado el suroeste del país ha dejado, de momento, 12.000 muertos y unos 18.000 desaparecidos. Detrás de esas cifras hay historias dramáticas.
Todo ha ocurrido en la provincia de Sichuán, donde hay miles de sepultados por el seismo. El primer ministro Wen Jiabao, geólogo de formación, ante la magnitud de la tragedia, ha querido dar ánimos a los que todavía esperan a ser encontrados bajo los escombros